Posts Tagged ‘Eduardo Rovira

30
abr
09

Eduardo Rovira – Selección del Album ” A Evaristo Carriego “

.

Eduardo Rovira
- Selección del Album ” A Evaristo Carriego “

Aniversario de su nacimiento

30 de abril de 1925

Este álbum también trae más homenajes (“A Roberto Arlt” y “A Luis Luchi”, dos verdaderas joyas), temas como ese terremoto rítmico con coqueteos con lo atonal que fue “Sónico” o la campera “Preludio de la guitarra abandonada” (con cierta influencia de “La bordona”, de Balcarce).

También incluye dos formaciones instrumentales, el septeto Agrupación de Tango Moderno y el trío que formó junto a Fernando Romano en bajo y Rodolfo Alchourron en guitarra eléctrica.

Temas

Agrupación de Tango Moderno – Sónico.mp3

Agrupación de Tango Moderno – Preludio de la guitarra abandonada.mp3

Trío Eduardo Rovira – A Evaristo Carriego.mp3

Trío Eduardo Rovira – A Roberto Arlt.mp3

Trío Eduardo Rovira – A Luis Luchi.mp3

Link

RBerdi_E.Rovira-Sel.AE.Carriego.rar

.

Otras publicaciones de Eduardo Rovira

Eduardo Rovira – Selección de la Colección Tangos del Sur

Eduardo Rovira – Sónico


Web Oficial:

http://www.roviraxrovira.com.ar/

16
feb
08

Eduardo Rovira – Selección de " A Evaristo Carriego "

.
Eduardo Rovira

Un gran artista

Web:

http://www.roviraxrovira.com.ar/

………………………………..
.
Tras los pasos de Eduardo Rovira
Varios álbumes que conviene revisitar
El rescate de tesoros tangueros, tan notable en la última década, no muestra mayores discriminaciones, aunque hay que reconocer que cuesta un poco más sacar a la luz el trabajo de ciertos artistas. Entre estos se puede mencionar el caso del bandoneonista y compositor Eduardo Rovira, de una prolífica labor que quedó plasmada en discos grabados hace más de cuarenta años.
.
Rovira era tan revolucionario del tango como Piazzolla, pero fue Astor quien quedó al frente de esa rivalidad creada entre los renovadores y tradicionalistas del género. Y Rovira (que fue ubicado absurdamente como el rival de Piazzolla dentro de la misma vanguardia) se fue discretamente, en 1980, con 55 años, habiendo dejado obras que convine revisitar ya que tal vez no obtuvieron la atención debida en su época.
.
Actualmente, el reconocimiento a través del rescate histórico es inevitable. Y hasta es posible notar su influencia en la manera de tocar intrépida y temperamental que hoy tienen varios jóvenes músicos del tango, no sólo los bandoneonistas.
.
Es probable que Rovira se haya adelantado un par de décadas. Casi siempre desprovisto de los estereotipos nostálgicos, supo mirar hacia el futuro: no sólo a partir de algún acercamiento a la composición camarística (en la que también incursionó), sino también desde la evolución propia que pudiera tener el género a través de tratamientos armónicos y, en ocasiones, con la búsqueda de sonoridades algo atrevidas para su tiempo (o para el tango de su época).
.
Rockero sin proponérselo, usó un pedal de efectos para su fuelle un año antes de que Hendrix, Santana y varios otros músicos descargaran toda la distorsión de sus guitarras sobre el público de Woodstock.
.
Cada tanto aparece alguna edición en CD con su música.
Fue el caso de dos piezas que el sello Acqua Records lanzó en 1997.
Y ahora, gracias a la decisión de algunos de sus familiares, se puede conocer más acerca de este músico.
Existe una página en Internet ( http://www.roviraxrovira.com.ar/ ) y, en las bateas, dos discos publicados recientemente mediante una coproducción de la Universidad del litoral y el sello Irco. Uno de estos se llama “A Evaristo Carriego” y es un compilado de registros de diferentes años que comienza con una bellísima versión del tema que da título al disco, diferente de aquella difundida por Osvaldo Pugliese.
.
Este álbum también trae más homenajes (“A Roberto Arlt” y “A Luis Luchi”, dos verdaderas joyas), temas como ese terremoto rítmico con coqueteos con lo atonal que fue “Sónico” o la campera “Preludio de la guitarra abandonada” (con cierta influencia de “La bordona”, de Balcarce). También incluye dos formaciones instrumentales, el septeto Agrupación de Tango Moderno y el trío que formó junto a Fernando Romano en bajo y Rodolfo Alchourron en guitarra eléctrica.
.
El otro disco, “Tango en la Universidad“, es una grabación de 1966, donde toca con el trío y con Pedro Cocchiararo en oboe.
Ahí se puede disfrutar de temas como “Tango en tres”, “Solo en la multitud”, de una concepción más camarística, “Sanateando”, con toda su intrepidez, de otra versión de “A Evaristo Carriego” o del swingueo que imprime en los últimos tramos de “Ciudad triste”, de Osvaldo Tarantino.

Ambas producciones son dos delicias para escuchar (o volver a escuchar con mucha atención), que además cuentan con bastante información adicional en las láminas de los CD.
Mauro Apicella
2006
Link corto:
http://www.lanacion.com.ar/832719

—————————

Eduardo Rovira – Selección de ” A Evaristo Carriego “

Temas

Agrupación de Tango Moderno – Sónico.mp3

Agrupación de Tango Moderno – Preludio de la guitarra abandonada.mp3

Trío Eduardo Rovira – A Evaristo Carriego.mp3

Trío Eduardo Rovira – A Roberto Arlt.mp3

Trío Eduardo Rovira – A Luis Luchi.mp3

Link
.

RBerdi_E.Rovira-Sel.AE.Carriego.rar
.

Publicaciones anteriores y Biografía
.

Eduardo Rovira – Selección de la Colección Tangos del Sur
.

Eduardo Rovira – Aclaración
.

Eduardo Rovira – Sónico
.

Eduardo Rovira – Tango Buenos Aires Suite
.

08
jun
07

Eduardo Rovira – Selección de la Colección Tangos del Sur

.
Eduardo Rovira

Selección
de la Colección
Tangos del Sur

Sitio Oficial:
http://www.roviraxrovira.com.ar/

Temas:

01 – El violin de mi ciudad.mp3

02 – Trilogia.mp3

03 – Sonata baja.mp3

04 – Ciudad Tango.mp3

05 – Supersonico.mp3

06 – Simple.mp3

07 – Bandomania.mp3

08 – Elegia para mi amigo negro.mp3

09 – Contrapunteando.mp3

10 – Para piano y orquesta.mp3

11 – Monoterratico.mp3

12 – Serial dodecatonico.mp3

13 – Gente.mp3

Link:

http://rapidshare.com/files/35877779/RBerdi_E.Rovira-TangoDelSur.rar

Biografía y

Eduardo Rovira – Sónico
.

Eduardo Rovira – Sónico
.
y

Eduardo Rovira – Tango Buenos Aires Suite

.

27
abr
07

Eduardo Rovira – Aclaración

.

De acuerdo a lo que me comunica Roberto Rovira
Hijo de Eduardo Rovira:

Quiero aclarar dos cosas:

Mi padre fallecio el 29 de Julio de 1980.

El nunca tocó en Gotan con Atilio Stampone,
si lo hizo con Fernando Romano y Ruiz en guitarra.

Gracias.

Roberto Rovira

.

24
ene
07

Eduardo Rovira – Sónico

La nota es de 1997

Acaban de reeditarse dos discos

de este gran olvidado tanguero de vanguardia.
http://www.lanacion.com.ar/Archivo/Nota.asp?nota_id=79997

A pesar de los años, subsiste todavía el inútil empeño en confrontar las figuras de Eduardo Rovira y Astor Piazzolla.

Inútil porque, pese a cultivar ambos el tango de vanguardia, sus estilos no compitieron ni en arrojos ni en audacias.

Lo que sí ocurrió es que Piazzolla avanzó como un tornado de inspiración y Rovira, que admiraba a éste y lo proclamaba con notable modestia, siguiendo pasos estéticos menos atrevidos, menos desafiantes, prefirió replegarse.

La publicación de estos dos discos, que inauguran la colección de tangos del sello Acqua Records: “Que lo paren”, con Rovira en bandoneón, arreglos y dirección, más Reynaldo Nichele en violín; Oscar Mendy en piano, y Néstor Mendy en contrabajo, y de “Sónico”, con un trío de Rovira -Agrupación de Tango Moderno-, junto a Salvador Drucker en guitarra y Néstor Mendy en contrabajo, son útiles para colocar las cosas en su lugar.

Este es, entonces, un reencuentro con una parte de la producción tanguera que había acallado sus voces en medio del fárrago finisecular. Nuestra memoria cultural es frágil. No obstante muchos de nosotros creemos conservar algunos ecos del pasado inmediato. En este caso, no se mueve de nostalgia nuestro corazón, sino que reivindica a un músico relegado al olvido.

Rescata a un artista que dejó su aporte al ensanchamiento expresivo del tango; que significó una mirada distinta y renovadora de la música de Buenos Aires.

Rovira fue un músico inquieto, de formación clásica, que intentó plasmar nuevas formas con un tango distendido, no constreñido a lo bailable, si bien en la médula de su inspiración palpitaba el ritmo porteño.

Rovira se inclinó decididamente a un tango camarístico, en el que quiso poner en evidencia sus conocimientos de armonía y composición. Lo guiaba, quizá, la misma pretensión que a George Gershwin, empeñado en proyectarse a la posteridad con obras cercanas a la música erudita.

Pero la suya no fue una vana pretensión, sino más bien una necesidad espiritual no proclamada.

Los pasos del artista Eduardo Oscar Rovira nació el 30 de abril de 1925 en la ciudad de Lanús. Ya a los 9 años se lo vio tocar junto a la orquesta de Francisco Alessio en el otrora famoso Café Germinal, de la calle Corrientes.

Dos años después ya integraba el grupo de Vicente Fiorentino. En plena década del cuarenta compartió escenarios con maestros de la talla de Orlando Goñi, Miguel Caló, Osmar Maderna, Florindo Sassone y José Basso, entre otros.

Tras sus experiencias con las orquestas de Alberto Castillo y Roberto Caló, formó la propia en 1951.

Vuelto del viaje que lo llevó por España y Portugal, Rovira se integró al grupo de Alfredo Gobbi. Allí surgió uno de sus más conocidos tangos: “El engobbiao”.

Ya a fines de la década del cincuenta participa como primer bandoneón en la orquesta de Osvaldo Manzi,y da a conocer su tango “Febril”. Luego forma un trío con Manzi en piano y Kicho Díaz en contrabajo. Su decidido vuelco a un tango más elaborado fue al despuntar la década del sesenta. En ese momento, Piazzolla había conquistado a la juventud. Y Rovira se sumaba al movimiento de vanguardia con su Agrupación Tango Moderno.

Cuatro años duró el octeto, que luego se convirtió en el septimino al que dieron alas, alternativamente, Manzi, Leopoldo Soria y Atilio Stampone y su violinista preferido, Reynaldo Nichele.

Quince años consagró Rovira a la experimentación mediante arreglos novedosos, giros contemporáneos, búsquedas tímbricas, diseños, estructuras y desarrollos no convencionales, sin desdeñar siquiera algún rasgo folklórico, y apuntando siempre a formas cercanas a la música académica.

Tal necesidad espiritual quedó plasmada en obras sinfónicas, suites para orquesta, obras para piano y para guitarra, etc. Las composiciones camarísticas suman ochenta.

Cabe recordar que su Segunda Sinfónía Concertante recibió el Premio Honor Bellas Artes y fue estrenada en 1966, con la batura de Pedro Ignacio Calderón en el Teatro Colón.

Además de bandoneonista, Rovira fue buen pianista y también cultivó el corno inglés, el oboe, el saxo y la guitarra.

Su inclinación por experimentar lo llevó a que el trío que debutó en Gotán, en 1965 (Rovira-Nichele-Stampone), utilizara instrumentos con amplificación electrónica, incluido el propio bandoneón con su pedal para efectos de distorsión.

(De acuerdo a lo que me comunica el hijo de Eduardo Rovira:
Quiero aclarar dos cosas: mi padre fallecio el 29 de Julio de 1980.
El nunca tocó en Gotan con Atilio Stampone, si lo hizo con Fernando Romano y Ruiz en guitarra.
Gracias.
Roberto Rovira )

La estrella de Rovira se fue apagando en los años setenta, cuando se instaló en La Plata.

Su último testimonio fue el disco “Que lo paren”.

Rovira falleció el 28 de julio de 1980.
(29 de Julio de 1980 – Aclaración de Roberto Rovira, hijo del músico)
René Vargas Vera


La austeridad de un espíritu romántico

A propósito de Eduardo Rovira, Ernesto Sabato ensayó un esbozo centrado en la idea de un espíritu romántico que se expresó con un lenguaje austero, ni cerebral ni lacrimógeno.

Uno escucha los ocho temas del CD “Sónico” -”Azul y yo”, “Sónico”, “Bobe”, “Opus 16″, “Ritual”, “Preludio de la guitarra abandonada” y “A don Alfredo Gobbi”- e ingresa en atmósferas tangueras infrecuentes.

Salvo el propio “Sónico” y “Ritual”, que echan mano de una rítmica pujante, incisiva, distinta en sus acentuaciones, del modelo impuesto por Piazzolla, las composiciones se destacan por extensos desarrollos en los que alterna el esquema lento-rápido.

Habrá que descartar el más que avasallante apurado ritmo con que asume un clásico como “A fuego lento”, de Horacio Salgán.

Clima de misterio El resto tiene clima de misterio, como si Rovira buceara en las catacumbas del tango, con visiones menos crispadas de la ciudad cosmopolita. El ensamble del trío es acogedor, sin que ninguna complicación rítmica o atrevida armonización nos sorprenda.

Al menos en este caso, Rovira no apela a armonías temerarias.

En el otro disco que fue relanzado, “Que lo paren”, se encuentran la pujanza y el nervio tanguero con interesantes desplazamientos rítmicos y síncopas. Pero también hay espacio para el regodeo con el lirismo en las melodías colmadas de romanticismo del excelente violín de Nichele.

Tangos incisivos o milongas que rezuman nostalgia. La trama en sus quince temas es transparente, aun cuando surge una atmósfera nocturnal. Y a veces el dúo de bandoneón y violín trepa alturas, como también sucede en las bien plasmadas instrumentaciones del cuarteto instrumental.

Títulos para recordar

A los tangos de Rovira “Que lo paren”, “Majó Majú”, “Milonga para Mabel y Peluca”, “Tango para charrúa”, “Tango para Ernesto”, “A don Pedro Santillán”, “El violín de mi ciudad”, se suman otros conocidos como “Margarita Gauthier”, “El motivo”, “Mi noche triste”, “Re-Fa-Si”, “Don Juan”, y “La cumparsita”.

Son estos conocidos los que surgen con otra impronta, en los que los desarrollos se explayan y donde el músico no se vale de ningún golpe de efecto. Escuchar otra vez a Rovira no significará que nos veremos sacudidos por violentas emociones, sino por una sencilla musicalidad.

Link:

http://rapidshare.com/files/12993945/RBerdi_Eduardo_Rovira-Sonico-1968.rar.html

Anteriormente habiamos colocado otro título de Eduardo Rovira:

Tango Buenos Aires Suite

http://rapidshare.com/files/11459048/RBerdi_Eduardo_Rovira-TangoBuenosAiresSuite.rar.html

.
13
ene
07

Eduardo Rovira – Tango Buenos Aires Suite

Eduardo Rovira

Por Ricardo García Blaya

Bandoneonista, compositor, director y arreglador(30 de abril de 1925 – 29 de julio de 1980)

Nombre completo: Eduardo Oscar Rovira

Encarar la semblanza de Eduardo Rovira es todo un desafío.

Estamos en presencia de un músico inconformista que se despega del modelo tradicional buscando nuevas sonoridades y otros diseños estéticos para el tango. No es un obsesivo encaprichado simplemente en concretar una transgresión, es un músico que busca contribuir a la evolución musical para transmitir los sonidos de la ciudad que alberga al hombre de nuestros días, al ser contemporáneo.

Para Nélida Rouchetto, utiliza la estructura de la música de cámara y agrega: «Aplicó una constante en sus tratamientos que eran complejos, con superposiciones rítmicas tonales y atonales. Introdujo por primera vez en el género la combinación estructurada de las seriadas dodecafónicas… En sus tratamientos el “contratiempo” no existe, algo que fuera tan bien utilizado por Astor Piazzolla… En Rovira tiene principal significación los efectos del contrapunto…»

Pero más allá de lo técnico, Rovira es un músico distinto como lo es también
Piazzolla. Entre ellos no hay elementos en común, ni influencias del uno con el otro. Son dos búsquedas que se desvinculan de casi todo lo anterior, pero que transitan caminos diferentes.

Fue admirador de la vanguardia decariana, de
Orlando Goñi y de sus “contraritmos”, pero fundamentalmente de Alfredo Gobbi, en cuyo homenaje compuso dos temas: “El engobbiao” y “A don Alfredo Gobbi”.

En su juventud fue bandoneonista y, en algunos casos arreglador, de las orquestas en que participó. Comienza en los albores del ’40 con la de Francisco Alessio, continuó con la de Vicente Fiorentino y luego con la de
Antonio Rodio. Es parte de la mítica y efímera orquesta de Orlando Goñi. Y en la segunda mitad de la década integró las formaciones de Miguel Caló primero y de Osmar Maderna después.

En 1949 dirigió la orquesta del cantor
Alberto Castillo y conforme nos recuerda Oscar del Priore, hizo el original arreglo de “Pobre mi madre querida“.

Luego de pasar por la agrupación de Roberto Caló, forma una orquesta para actuar en Radio Splendid, entre 1951 y 1952. También actúa con
José Basso y en 1956 con Alfredo Gobbi.

En 1957 forma rubro con el cantor Alfredo del Río y arman su propia orquesta con un estilo respetuoso del tango convencional y bailable.

Al tiempo se separan y Rovira continúa con su formación, ahora con las voces de José Berón – hermano de Raúl – y Jorge Hidalgo. En 1958 alterna su trabajo actuando también como primer bandoneón y arreglador de la orquesta del gran pianista Osvaldo Manzi, con quien después arma un trío junto al contrabajista Kicho Díaz y la voz de Silvia del Río.

Dos años más tarde irrumpe con su Agrupación de Tango Moderno que define como diseñada para «el tango de la cintura para arriba», es decir, para escuchar sin bailar.
Estaba conformada por un solo bandoneón que ejecutaba Rovira, Osvaldo Manzi al piano, el primer violín a cargo de
Reynaldo Nichele, acompañado en la fila por Ernesto Citón y Héctor Ojeda, Mario Lalli en viola, Enrique Lannoó en violoncello y en el contrabajo Fernando Romano.

Con
Atilio Stampone y Nichele forman un trío que debuta en noviembre de 1965 en el escenario del local “Gotan”, donde actúan hasta 1970.

Finalmente, recala en la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, donde fija su residencia. Allí participa en la orquestación de la Banda de la Policía provincial.

Rovira es un creador prolífico, compuso alrededor de 200 tangos y casi un centenar de piezas de música de cámara.

De su obra podemos destacar: “A don Alfredo Gobbi”, “A don Pedro Santillán”, “A Evaristo Carriego” éxito de don Osvaldo Pugliese, “Azul y yo”, “Bandomanía”, “Contrapunteando”, “El engobbiao” ejecutado magistralmente por el propio Gobbi, “El violín de mi ciudad”, “Febril” para mí su tema más representativo, “Majomaju”, “Milonga para Mabel y Peluca”, “Opus 16″, “Pájaro del alma”, “Preludio de la guitarra abandonada”, “Que lo paren”, “Sanateando”, “Sónico” su otra pieza emblemática, “Tango en tres”, “Tango para Charrúa”, “Tango para Ernesto” y “Taplala”.

En un reportaje para el diario La Prensa en julio de 1969 se le pregunta que es el tango: «El tango es una vivencia, es algo que representa la manera de vivir y sentir de cada uno”. Más adelante se le inquiere sobre las nuevas tendencias: “El común de la gente piensa que el tango no es más que una danza, algo necesariamente bailable, cuando en realidad, ése es el aspecto más pobre del tango en el terreno musical. A mi me interesa llegar a la esencia del tango, a los enlaces armónicos, a la variación de sus rítmos, al desarrollo de las frases.»

A Piazzolla lo reconoce expresamente y lo ubica como el mejor músico del país, pero aclara: «Somos distintos, pero necesarios recíprocamente, aunque sea en el terreno del estímulo. Yo quiero mejorar lo que él hace, como quizá él quiera mejorar lo que hago yo. Ojalá hubiera más “Piazzollas”, pues la competencia nos haría rendir mucho más a los dos.»

Estos conceptos definen la personalidad de un músico que arriesgó popularidad en función de una búsqueda evolutiva del género. Que se jugó con sus ideas musicales, sin fijarse a los costados, pero admitiendo sus raíces
decarianas y aportando al tango su talento y su audacia creativa.

Link:

http://rapidshare.com/files/11459048/RBerdi_Eduardo_Rovira-TangoBuenosAiresSuite.rar.html




Publicaciones

noviembre 2014
L M X J V S D
« oct    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

Archivo Blog

Blog Stats-desde 10-08-2008

  • 764,204 hits

Desde 20-08-2008

http://musicarberdi.wordpress.com/2008/08/01/tango-rberdi-el-diario-2tango-rberdi-el-diario-2/


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.