Archivo para 16/01/07

16
Ene
07

James Brown – 20 All-Time Greatest Hits – 1991

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James Brown



(In Memoriam)



De Wikipedia, la enciclopedia libre



James Joseph Brown (Macon, Georgia, 3 de mayo de 1933Atlanta, Georgia, 25 de diciembre de 2006) cantante de funk y soul estadounidense, conocido también como “Soul Brother Number One”, “Mr. Dynamite”, “The Hardest-Working Man in Show Business”, “Minister of The New Super-Heavy Funk”, “Universal James”, pero quizá su sobrenombre más famoso sea “the Godfather of Soul” (El Padrino del Soul).

Biografía



Nació el 3 de Mayo de 1933, en una choza en Macon, Georgia y murió el 25 de diciembre del año 2006 en Atlanta, Georgia, a la edad de 73 años. Proviene de una familia pobre de un barrio marginal.

Esto le obligó a desempeñar desde la adolescencia todo tipo de trabajos.Abandonado por su madre, Brown creció con su padre, un trabajador itinerante, hasta que terminó en Augusta (Georgia), donde una tía regentaba una fonda que también funcionaba como timba y prostíbulo.

Sin apenas educación, el niño Brown procuró ganarse la vida limpiando zapatos, recogiendo algodón y robando piezas de coches.

Antes de cumplir los veinte años ya había sido detenido por robo a mano armada y fue condenado por ellos a cumplir entre 8 y 16 años de cárcel (según él, todavía era un menor pero le encerraron y le juzgaron cuando llegó a la edad penal). Fue un buen preso y, tras tres años y un día, le soltaron y estuvo más de tres años en un reformatorio.

En 1953 ingresó en el grupo de gospel The Starlighters. Con él en el grupo fueron transformándose desde el gospel al R&B.



Tiempo después el nombre del grupo pasó a ser The Famous Flames. En 1955 publicaron el single “Please, Please, Please”.

En 1958 se lanza el primer número uno de James Brown, “Try me”. El 24 de octubre de 1962 ofrecieron un concierto el teatro Apollo de Nueva York, el resultado sería un gran disco que llevaría como nombre “Live at The Apollo”.

A partir de ese momento, los éxitos comenzaron a acumularse en su carrera,con títulos como “I´ll Go Crazy”, “Thing” y “Prisioner of Love”. Tras separarse del grupo con el que se dio a conocer, James Brown comenzó a actuar en solitario, consiguiendo nuevos éxitos: “The Payback”, “It’s a man’s, man’s, man’s world”, “My Thang”, “Gravity”, “Papa don’t take no mess”.

En sus escarceos con el cine, participó en 1980 en la película “The Blues Brothers“, junto a John Belushi y Dan Aykroyd, trabajando después en 1998 en la secuela del film “Blues Brothers 2000”. En ambas, representó a un reverendo.



En 1986 graba “Living in America”, el tema compuesto para la película “Rocky IV“.

En 1988 fue arrestado por maltratar a su mujer y por consumo de drogas. Fue condenado a seis años de prisión, aunque salió de la cárcel en 1991.



En 1996 falleció su esposa durante una operación de cirugía estética y en 1998 fue arrestado de nuevo por tenencia de armas y consumo de drogas, a los pocos días de haber salido de una clínica de desintoxicación.

En los años 1997 y 2005 visitó Chile (Santiago de Chile (ambos años) y Viña del Mar (sólo 2005)) para realizar sus clásicos conciertos. El año 1999 suspendió en Chile el recital que se programó, por problemas de descoordinación entre compañías.



En noviembre de 2006, Brown se presentó durante una ceremonia en Alexandra Palace, en Londres, en donde fue reconocido con su entrada al Salón de la Fama del Reino Unido, 20 años después de haber recibido un homenaje similar en Estados Unidos.



El domingo 24 de diciembre de 2006, Brown, el autoproclamado “hombre más trabajador del mundo del espectáculo”, es internado en el Emory Crawford Long Hospital a causa de una neumonía que lo aquejaba. A pesar de los intentos de los médicos, el corazon del “padrino del soul” dejó de latir en la madrugada de Navidad de 2006 a la 1.45 AM, a la edad de 73 años.



Su amigo y compañero Charles Bobbit se encontraba con él en el momento de su fallecimiento.

James Brown consiguió llevar sus modos de iglesia inspirados en el gospel al rhythm and blues, que en los años sesenta, ya con conciencia racial, se transformó en lo que se denominaria posteriormente como soul e inundó el planeta.

Desarrolló el ritmo concentrado en estado puro que se bautizó como funk y que mantendría su gancho hasta el presente.

En los setenta, el funk tuvo como hijo bastardo a la disco music y sirvió de base para el hip-hop: miles de temas de rap parten de grabaciones de Brown como Funky drummer o Give it up or turn it loose.

Por llamarlo de alguna manera, el funk una creación colectiva: todos los instrumentos se concentran en generar un cierto ritmo, a expensas de la melodía.

James Brown tuvo la genialidad de implicar a instrumentistas imaginativos, muchos de los cuales siguieron productivas carreras en solitario: Alfred Pee Wee Ellis, Maceo Parker, Fred Wesley, William Bootsy Collins. Pero sin la visión de un genio como James Brown, es posible que no hubieran pasado de nombres para coleccionistas.

El rey del soul buscaba el momento adecuado para grabar: muchos de sus mas grandes clásicos se hicieron en la carretera, entre actuación y actuación.

No podía ser de otra manera. Brown se había ganado a pulso el título de “el trabajador más duro del mundo del espectáculo” debido a la intensidad de sus actuaciones y el número de conciertos: más de 300 en sus buenos años.

Le gustaba alardear de la afilada precisión de sus bandas, sometidas a disciplina ferrea, rayando lo militar: multas por retrasos, descuidos indumentarios, fallos musicales; y si el culpable se resistía, podía llegar a ponerse violento.

James Brown fue declarado culpable de maltrato a su esposa en el año 2004, cuando tras una discusión la arrojó al suelo y amenazó con matarla. Tras pagar una sanción de 1.087 dólares fue puesto en libertad. Brown, fallecido el pasado día 25 en Atlanta, mantenía actualmente, según su esposa, una relación conyugal feliz con ella.

Cuando murió, Tomi se encontraba siguiendo un tratamiento de rehabilitación: “Lo último que me dijo era que me amaba a mi y al bebé, nos veremos pronto”, fueron las últimas palabras de James, según ha manifestado su viuda al Chronicle de Augusta.

La negativa del abogado y el contable a permitir entrar en su casa a Tomi ha sido interpretada por ella como una agresión “Éste es mi hogar. No tengo ningún dinero. No tengo donde ir.”

Sin lugar a dudas estamos ante toda una leyenda, Brown consiguió alcanzar una posición hegemónica durante la segunta mitad del siglo XX, el cual quedó marcado por la emergencia u necesidad de la música afroamericana.

Michael Jackson pudo ser más popular pero no gozó de su influencia sonora.

Miles Davis tuvo más respeto pero nunca logró su impacto comercial.

Su influencia en la música ha sido tal que músicos como Mick Jagger, David Bowie y Michael Jackson le han reconocido como un gran inspirador en sus carreras.



Una vez dijo: “Lo que me conviene es desaparecer, llamando la atención lo menos posible”

Link:

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16
Ene
07

Domingo Federico – Buenos Aires Tango Club – Volumen 9 – 1945-1948

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Domingo Federico



Por
Ricardo García Blaya



Bandoneonista, director, compositor y docente(4 de junio de 1916 – 6 de abril de 2000)

Este inolvidable músico y genial melodista radicado desde hace muchos años en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, era en realidad un porteño nacido en el barrio de Palermo Viejo.

Aprendió violín de su padre, luego el piano y el solfeo.

La familia después se radica en Carmen de Patagones, la ciudad más austral de la provincia de Buenos Aires, y el papá don Francisco compra un bandoneón y comienza a estudiar el instrumento ante la mirada atenta de su hijo Domingo. Se repite la historia del violín.

El bandoneón lo atrapa definitivamente y además de las clases que recibía de su papá, adquiere libros de método para su aprendizaje.

Nuevamente en Buenos Aires, comienza la secundaria y continúa estudiando el bandoneón por su cuenta con gran perseverancia.

Ya en la facultad de medicina, decide perfeccionarse en el conservatorio de Pedro Maffia y Sebastián Piana.



A los dieciséis años, junto con su hermana Nélida, a quien Domingo la había iniciado musicalmente, formó el dúo Federico para tocar en escenarios céntricos, en diferentes radios de Buenos Aires y en alguna que otra gira por el interior del país.

El entusiasmo por el tango y la buena aceptación del público, hicieron que abandonara sus estudios universitarios para dedicarse de lleno a la música.

Empieza a componer y escribir sus propios temas, se convierte en un buen arreglador y arma una orquesta de señoritas, donde su hermana tenía el papel más destacado.

Después de un tiempo, pasa a integrar la formación de Scarpino, luego la orquesta de Juan Canaro para finalmente recalar en el año 1941, en la de Miguel Caló.



De esta etapa nos cuenta Sara Ribot (revista “Tango y Lunfardo” Nº 55, Chivilcoy, 23 de mayo de 1990): «Un dato curioso se dio con el estreno de su tango “Al compás del corazón”. Recién ingresado Federico al conjunto de Miguel Caló le mostró su tango a sus compañeros y fue muy aceptado. Los integrantes de la orquesta querían tocarlo, pero los cantores Raúl Berón y Alberto Podestá dudaban, porque no conocían bien la letra aún.



Un buen día, decidieron estrenarlo sin consentimiento de Caló, a manera de travesura. El director no solía ir por la tarde a la confitería donde actuaban.

Como los cantores no querían interpretarlo, uno de los más entusiastas con el tango, Enrique Mario Francini, decidió hacerlo. Así fue el improvisado debut de este tango, con gran aceptación del público, que pedía volver a oír la pieza.

Cuando llegó Caló y el público le pedía el tema, este no sabía de que se trataba, pidió escucharlo e inmediatamente lo incorporó al repertorio».

«De 1941, es también “Yo soy el tango”, con letra de Homero Expósito. Fue la primera grabación de Troilo con el cantor Francisco Fiorentino».



En 1943 se separa de Caló para formar su propia orquesta, con la que debuta con mucho éxito en el café Select Buen Orden, junto con sus cantores Alberto Tagle y Alfredo Castel. Como dato curioso podemos señalar que el contrabajo estaba a cargo de su padre, quien insaciable en su búsqueda, también había aprendido a dominar este instrumento.



La orquesta estaba integrada por Domingo Federico, como primer bandoneón y director; los bandoneones de Eduardo Corti, Priori y Thompson; Enrique Cantore, Pando, Tallaferro y Ternaski en violines; Mario Garcés como pianista y en el contrabajo Francisco Federico.

Además de Alberto Tagle y Alfredo Castel, tuvo como vocalistas a Ignacio Díaz, Carlos Vidal, Oscar Larroca, Mario Bustos, Hugo Roca, Enzo Valentino, Dante Rossi, Carlos Valdés, Armando Moreno, Rubén Sánchez y Rubén Maciel.



De todos ellos, Carlos Vidal fue sin duda el más representativo. El que impuso toda su personalidad, en versiones que quedarán imborrables en el recuerdo, tal el caso de los tangos “Yuyo verde” y “Yo”.



Es contratado por Radio Splendid y toca en los más importantes escenarios porteños y bailes.

Con respecto a los bailes y las costumbres del 40, el propio Federico nos relata: «en esos años había tres tipos de público.

Un sector que venía a escuchar y otro sector de bailarines, en proporciones que variaban de acuerdo con las características de la orquesta, en nuestro caso la cosa era repartida.

Y un sector universal: las madres. Las madres eran un cordón que rodeaba el baile, más visible en los clubes de barrio y más diluido en los grandes salones, pero siempre presente. Estaban de custodia.

Qué cómico: si a la salida del baile, uno le rozaba un pelo a una chica, te mataban; y resulta que, bailando, te la podías llevar hasta la casa».

Su obra de eximio compositor no se detiene. Así van surgiendo de su notable inspiración verdaderas joyas del género: “Yuyo verde“, “A bailar“, “Tristezas de la calle Corrientes“, “Percal“, entre otros bellísimos tangos.



En 1944 hace su primer disco que tenía de un lado su tango instrumental “Saludos” y en el acople, “La culpa la tuve yo”, con la voz de Ignacio Díaz, siendo ésta la única grabación del cantor con la orquesta.

Como ya dijimos, Federico fue un melodista excepcional, un gran compositor. De su obra se destacan, además de los tangos ya mencionados: “Con el mayor gusto”, “Déjame volver para mi pueblo“, “Futuro”, “La noche y marfil”, “Tropical”, “Cosas del amor”, “Para usted, amigo” y en su última etapa: “Fueye azul”, “Tango íntimo”, “En la calle”, “Dibujos”, “A María Rosa”, “Muy suave”, “Pachito”, “Un cigarrillo muerto”, “Memorias”, entre otros.



Relata Ricardo Barbieri (revista “Tango y Lunfardo” Nº 55): «después de una brillante trayectoria, en el año 1963, Domingo Federico fue requerido nuevamente por Miguel Caló, y junto a Armando Pontier, Enrique Francini, Raúl Berón y Alberto Podestá -entre otros-, reflotan nuevamente “La orquesta de las estrellas”, conjunto que debutó en Radio El Mundo, animando las audiciones de los lunes y los jueves a las 21, en un ciclo que habría de durar tres meses, temporada en la que se estrena un nuevo tango de Federico y R. Koy, titulado “En la calle”, con la voz de Raúl Berón, obra que más tarde, junto a once composiciones más, conformaría el único LP que esta orquesta grabara en el sello Odeon. Además el conjunto actuó en canal 9 y amenizaron distintos shows.»



Luego vendría su definitiva radicación en la ciudad de Rosario, donde se casa y forma una nueva orquesta con destacados músicos rosarinos y las voces de Rubén Sánchez y Rubén Maciel.

También actúa, en radio, en televisión, hace grabaciones para los sellos Victor, Embassy y Rosafon, y ameniza bailes, muchas veces con una formación más pequeña, un trío denominado “Saludos”.

Antes de su última experiencia orquestal había realizado 45 giras por la Argentina y países latinoamericanos y 120 recitales en el Japón, primero como bandoneonista de la orquesta de Francisco Canaro en 1961 y luego al frente del quinteto “A lo Pirincho”.



En Rosario se entrega a su vocación de docente en la Universidad y dirige una orquesta conformada por sus alumnos.

«Yo quería formar una orquesta de jóvenes, y acá está: Orquesta Juvenil de Tango de la Universidad Nacional de Rosario. Si algún pequeño mérito me cabe, es el de haber hecho a esta gente al tango. Ellos tienen una formación musical académica muy sólida, te leen la Biblia. Pero era necesario llevarlos a entender aspectos del lenguaje del tango, los valores y los fraseos que tenemos. Y respondieron muy bien».

Domingo Federico fue un grande entre creadores del tango y su obra es de tal calidad que, muchos de sus temas se convirtieron en genuinos clásicos del género.



Link



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16
Ene
07

Fulvio Salamanca – Colección Juan Carlos Planas – 1959-1963

Los temas colocados en el link corresponden a la colección de Juan Carlos Planas quién, además los remasterizó.

Fulvio Salamanca

Por
Ricardo García Blaya

Pianista, director, arreglador y compositor(19 de agosto de 1921 – 25 de mayo de 1999)

No hace mucho tiempo, a mediados del año 2000, fui a almorzar con mi amigo Oscar Himschoot a un restaurante de Montevideo y Sarmiento y nos encontramos con el maestro Carlos García.

Lo invitamos a nuestra mesa, charlamos de todo un poco y, en un momento, se me ocurrió preguntarle quien era para él el mejor pianista del tango. Con su habitual caballerosidad hizo un recorrido de los más grandes ejecutores del instrumento y así fueron surgiendo los nombres de Carlos Di Sarli, Osmar Maderna, Rodolfo Biagi, Luis Riccardi, Orlando Goñi, Horacio Salgán y muchos más.

El hombre no se definía en particular por ninguno y describía sus diferentes características y estilos destacando las virtudes de cada uno de ellos. La cosa parecía que no iba a dilucidarse y la conversación se trasladó a otras cuestiones.

Cuando terminamos de comer y ya nos estabamos despidiendo, me tomó del hombro y con voz cómplice me confesó: «Tiene idea que monumental pianista fue Salamanca que tanto tiempo tuvo que lidiar con D’Arienzo. Sabe lo difícil que debía ser y además, hacerlo tan bien.» Ahí estaba su respuesta.

Sin duda, Fulvio Salamanca fue uno de los más grandes intérpretes de ese instrumento, pero además fue un excelente director y arreglador que nos dejó registros inolvidables.

Según Horacio Ferrer: «Sus interpretaciones se han caracterizado por una peculiar marcación rítmica sincopada y por el empleo agudo y sobreagudo de las cuerdas». Lo cierto es que se destacó por su técnica y virtuosismo, capaz de seguir el desenfreno rítmico de D’Arienzo y ponerle belleza.

Cuando tuvo su propia formación impone su gran personalidad y, sin perder su estética milonguera, exhibe una armonía y un modelo de orquestación que realzaban la musicalidad de los temas, con vigor, pero sin falsas estridencias.

Nació en la provincia de Santa Fe, en la localidad de Juan B. Molina y siendo muy niño su familia se traslada a Las Varillas, provincia de Córdoba.

A los seis años comienza sus estudios musicales y a los doce se recibe de maestro de piano.

En 1935 forma su primer orquesta con jóvenes de la zona y a la que ponen el nombre de Orquesta Mickey. Con la misma recorren toda la provincia tocando tangos, valses, milongas y otros ritmos de moda.

En 1938 la orquesta de Juan D’Arienzo debuta en San Francisco, ciudad cordobesa muy cercana al límite con Santa Fe, y los muchachos de Las Varillas se trasladan para verlo. La velada fue un fracaso por la poca asistencia de público, pero tuvieron la oportunidad de conocer a algunos de los integrantes de la más importante orquesta del momento y escuchar al famoso Rey del Compás.

Fue recién al año siguiente que
D’Arienzo conoce y escucha a Fulvio.

Efectivamente, a raíz de una gira que incluía Las Varillas, alguien le habló del joven pianista. Gratamente impresionado con el muchacho el maestro lo invita a viajar a Buenos Aires, para probarlo. El hecho ocurre en marzo de 1940 y el resultado fue exitoso.

Así da comienzo una relación que duraría diecisiete años.
En esa época
D’Arienzo estaba formando una nueva orquesta y el encargado de buscar los músicos era su primer bandoneón y arreglador, el maestro Héctor Varela.

Finalmente la orquesta quedó integrada entre otros por los bandoneones de Varela, Jorge Ceriotti y Alberto San Miguel, Salamanca en el piano, el gran violinista Cayetano Puglisi, junto a Jaime Ferrer y Blas Pensato, el contrabajista Olindo Sinibaldi y las voces de Alberto Reynal y Carlos Casares, a quien luego sucedería Héctor Mauré.

Durante su permanencia en la orquesta grabó 380 temas. El primero fue “Entre dos fuegos” de
López Buchardo, el 12 de abril de 1940; el último “Sin barco y sin amor” de Erma Suárez y Enrique Lary, el 13 de marzo de 1957.

De firmes convicciones ideológicas afines al Partido Comunista, comenzó a tener algunos problemas y en más de una oportunidad, el hombre terminaba en el calabozo.

Nos contaba Armando Laborde que el día que se iba a probar con D’Arienzo, éste lo dejó plantado porque había ido a sacar a Fulvio de la comisaría.

Sin duda su ciclo con
D’Arienzo fue fundamental en su carrera, no sólo por su participación en una orquesta tan popular y exitosa, también por el fogueo y la experiencia adquirida al lado del maestro.

En los primeros meses de 1957 se propone conformar su propia orquesta con la ayuda del bandoneonista Eduardo Corti. Debuta en Radio Splendid en el mes de junio con una fila de bandoneones integrada por Corti, Luis Magliolo, Adolfo Gómez y Julio Esbrez.

La gran sorpresa es la presencia del gran violinista Elvino Vardaro, secundado por Aquiles Aguilar, Lázaro Becker, Jorge González y Edmundo Baya. El contabajo estaba a cargo de Ítalo Bessa y sus dos primeros cantores fueron Jorge Garré y Andrés Peyró.

Pocos días antes ya había hecho su primer registro discográfico para el sello Odeón con dos temas clásicos “Chiqué” de Ricardo Luis Brignolo y “Alma en pena” de Anselmo Aieta.

En el transcurso del año se fueron renovando algunos músicos y se produce la desvinculación del cantor Andrés Peyró, quien es reemplazado por el que resultaría la voz emblemática de la orquesta, Armando Guerrico. Son muy buenas sus versiones de los tangos “Flor del valle” de
Barbieri y Garrós y “Recuerdo” de Pugliese y Moreno, este último en dúo con Luis Correa.

Trabaja en Montevideo y en 1961 realiza una gira por el interior de Uruguay y Chile.

Son frecuentes sus problemas con los gobiernos de turno y se le prohibió que actuara en la radio y la televisión argentina.

A fines del 60 arma un trío con el bandoneonista Julio Esbrez y el bajista Alberto Celenza primero y Ángel Alegre, después.

En 1966 y después en 1968 hace en Buenos Aires dos discos que fueron encargados por Japón y editados por King Records, que contenían tangos europeos, el primero, y motivos folklóricos nipones en tiempo de tango, el segundo.

En 1975 hace una importante gira por Japón que dura casi tres meses, actuando en las más importantes ciudades y donde grabó 24 temas para el sello Victor Japón.

Finalmente, 1987 lo encuentra formando un sexteto donde a veces era invitado a participar el bandoneonista Carlos Niesi y con el que graba su último larga duración para el sello Almalí.

Su discografía no es muy extensa: con el sello Odeón hace 36 registros entre 1957 y 1963; con Philips 11 en el año 1961. Luego graba 60 temas para Music Hall (1964-1969). El primer disco de los cuatro larga duración que hizo en este sello, tiene una excelente versión de “Maipo” de Eduardo Arolas.

A esta reseña hay que sumar las 48 grabaciones antes mencionadas para sellos japoneses y las diez últimas que hizo para Almalí. Todo esto da un total de 165 registros.

Por su orquesta desfilaron músicos brillantes como los bandoneones de Osvaldo Rizzo, Osvaldo Piro, Oscar Bassil; los violines de José Carli, Fernando Suárez Paz, Simón Bajourt, Alberto Besprovan, Leo Lipesker y los contrabajos de Rafael del Bagno y Mario Monteleone entre otros.

Además de los ya nombrados Jorge Garré, Andrés Peyró y Armando Guerrico, pasaron por su orquesta los cantores: Julio Rodolfo, Mario Luna, Luis Roca, Luis Correa, Alberto Hidalgo y Carlos Nogués.

Dentro de su irregular obra como compositor se destacan los tangos “Tomá estas monedas” que hiciera en colaboración con D’Arienzo y lleva letra de Carlos Bahr; “Matraca”, “Viento sur” y “Muñeco saltarín”, los tres instrumentales; “Amarga sospecha“, también con Bahr y el muy comercial “Se-pe-ño-po-ri-pi-ta-pa“, paradójicamente su mayor éxito y el de menor calidad, también con la fórmula D’ArienzoBahr. Además le pertenecen la milonga “Ana María” con letra de Nolo López y el vals “Eterna” dedicado a su esposa, con versos de Carlos Bahr.

Fue un gran músico y un buen hombre, que nunca renegó de sus ideales tanto en la política como en el arte. No comprendió el fenómeno de masas que significó el peronismo, pero nunca traicionó los valores nacionales ni las justas reivindicaciones de su pueblo.


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16
Ene
07

El día en que Piazzolla conoció a Stravinsky

El día en que Piazzolla conoció a Stravinsky

Nueva York, año 1959: una semana muy particular .
El escritor, periodista y diplomático argentino Albino Gómez tuvo el
privilegio de ser quien presentó a Igor Stravinsky con Astor Piazzolla,
en Nueva York.
Albino nos recibió en su departamento de la calle
Uruguay, en Buenos Aires y lo que sigue es su relato de cómo Astor
Piazzolla conoció en Nueva York, la ciudad de su infancia y
adolescencia, al compositor de “La consagración de la primavera”:
“En 1959 yo estaba en Nueva York como secretario de embajada en la
misión argentina ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
A Piazzolla lo había conocido el año anterior, en 1958, en oportunidad de
mi primer viaje a Nueva York. Nos habíamos hecho rápidamente amigos por
el fervor que yo tenía por su música. Vivíamos en dos sectores distintos
de Nueva York, él en el oeste y yo en el este; de manera que cruzábamos
el Central Park para visitarnos.
El vivía con Dedé, Diana y Daniel.
En esa época también estaban en Nueva York, Juan Carlos Copes y el Mono
Villegas. El Mono era un personaje muy particular, venía seguido a cenar
a casa, pero era muy gracioso porque nunca podía estar sentado, hablaba
todo el tiempo, moviéndose de un lado a otro.
El y Piazzolla eran
también muy amigos y compartían los mismos gustos musicales.
El hecho es que un día, en mi trabajo, el embajador me dijo que yo tenía
que atender a Victoria Ocampo, que venía a Nueva York a promocionar el
Festival de Cine que se haría en Mar del Plata. Entonces la acompañé a
algunas entrevistas. Yo estaba realmente deslumbrado, ya que yo escribía
y estar frente a Victoria Ocampo, directora de la revista Sur, era para
mí muy importante.
Y fue así como, entre otras cosas, Victoria lo invitó
a Stravinsky y su esposa Vera -que vivían en California-, al Festival de
Cine y también a pasar una semana con ella en Nueva York. De manera que
yo estaba en la felicidad total, paseando con Stravinsky, su esposa y
Victoria Ocampo.
Stravinsky era un personaje gracioso, muy chiquitito,
esmirriado, dicharachero, locuaz, simpático y un poco amarrete, también.
Su esposa Vera era muy grandota, corpulenta.
Entonces me tuve que ocupar de organizar un cóctel en homenaje a
Victoria Ocampo, que se hizo en un club privado muy conocido: el
Metropolitan Club de Nueva York, en Quinta Avenida y la 60. De manera
que aproveché la cosa para invitar también a algunos amigos míos que
tuvieran que ver con el arte. Por ejemplo al pintor Honorio Morales, a
Alcides Lanza, joven músico que había comenzado a trabajar en música
electrónica; al escritor Omar del Carlo, autor del texto para la ópera
“Proserpina y el Extranjero” (con música de Juan José Castro, obra que
había obtenido un importante premio musical internacional, por decisión
de un jurado presidido precisamente por Stravinsky); a Horacio Estol,
decano de los corresponsales argentinos en los Estados Unidos, y
obviamente, lo invité a Astor.
Lo llamé por teléfono y le dije que le iba a llegar una invitación de la
embajada para un cóctel en honor de Victoria Ocampo, en el cual le iba a
presentar, ni más ni menos, que a Igor Stravinsky.
Y entonces, claro,
era muy temprano a la mañana y él pensó que lo estaba cargando: “Dejame
de joder, tan temprano y ya haciendo chistes… dejame dormir….” No me
creyó, pero bueno, se comprometió a ir al cóctel con Dedé.
Se trataba de
una reunión de las llamadas “paquetas” y había gente muy importante del
medio artístico intelectual y político de los Estados Unidos. Estaban,
entre otros, Arthur Miller y Waldo Frank.
También habíamos invitado a
Marian Anderson, la famosa contraalto negra, pero allí nos llevamos una
desagradable sorpresa: dado que el Club se reservaba el derecho de
admisión, cuando entregamos los nombres de nuestros invitados con la
anticipación requerida, ella fue rechazada y tachada de la lista. Es que
en 1959 todavía había una fuerte discriminación racial en Nueva York.
Pasando al cóctel, yo estaba atento a la llegada de Astor. Ni bien lo vi
entrar, comencé a buscar a Stravinsky, a quien encontré rodeado de
admiradoras, hablando y desparramando simpatía por los cuatro costados.
Lo tomé de un brazo, cosa a la que él ya se había habituado después de
tenerme a su lado casi como un edecán durante una semana entera, y lo
llevé hasta donde me estaba esperando Astor. Me planté frente a él con
Stravinsky y le dije: “Bueno, acá lo tenés.”
Astor se quedó temblando,
demudado, no le salía ni una palabra en inglés, ni en francés, ni en
nada. Entonces se lo volví a presentar, una vez más. Stravinsky muy
simpático, lo saludaba y Piazzolla, nada. Al fin, pudo articular unas
palabras y le dijo “maestro, yo soy su discípulo a la distancia”, pegó
media vuelta y se fue, huyó despavorido.
Y es que, en realidad, Astor
era un tipo tímido, a pesar de toda esa cosa bravucona que él tenía ¿no?
Además, encontrarse frente a Stravinsky, bueno, te podés imaginar…
Después, en esa misma semana, logré que Astor pudiera ir a visitarlo al
hotel y que tuvieran un encuentro de media hora. Pudieron charlar
tranquilos de música y Astor le acercó unas partituras.”
Sólo queda agregar que Piazzolla declaró en más de una oportunidad que
“La consagración de la primavera”, de Stravinsky, fue su partitura de
cabecera durante sus estudios con Alberto Ginastera.
En 1953, Astorrecibió el Premio Fabien Sevitzky por su “Sinfonía Buenos Aires”
y en1957 grabó en Montevideo “Tres minutos con la realidad”, a la cual acaso
podríamos llamar “Le Sacre du Tango”.
Por su parte, Stravinsky escribió
dos tangos a lo largo de su carrera: el primero está incluido en
“Histoire du soldat” (Historia del soldado), de 1918; el otro es de la
década del 40 y fue arreglado por Félix Guenther para la orquesta de
Benny Goodman. Por esos años, Stravinsky ya vivía en Beverly Hills,
California. Entre los numerosos artistas que lo visitaban en su casa de
North Wetherly Drive, se encontraba también su amiga Nadia Boulanger,
con quien Piazzolla había estudiado composición en París.

16
Ene
07

Alfredo Gobbi – Colecciòn 78 rpm – 1949-1957

Alfredo Gobbi

por
Luis Adolfo Sierra

Violinista, compositor y director(14 de mayo de 1912 – 21 de mayo de 1965)Nombre completo: Alfredo Julio Floro GobbiApodo: El violín romántico del tango

En mayo de 1947, la orquesta de Alfredo Gobbi, definitivamente incorporada a las más representativas expresiones del tango moderno, inició su labor discográfica en RCA-Victor, que habría de prolongarse exactamente a lo largo de una década (1947 – 1957), en cuyo período están comprendidas las realizaciones interpretativas que mejor definen la manera de expresar el tango del malogrado artista.

Existe un LP de la RCA-Victor con 14 obras instrumentales que en su momento tuve el privilegio de seleccionar para la empresa grabadora, que constituyen indudablemente, la mejor síntesis y el claro testimonio de una de las expresiones musicalmente más interesantes de todas las épocas del tango.

N. de la D.: Las 14 obras seleccionadas por el doctor Sierra para ese registro discográfico fueron: La viruta (V. Greco), Jueves (R. Rossi y U. Toranzo), El incendio (A. De Bassi), Orlando Goñi (A. Gobbi), Racing Club (V. Greco), Chuzas (A. Bardi), Pelele (P. Mafia), La catrera (A. De Bassi), El andariego (A. Gobbi), Nueve puntos (F. Canaro), Camandulaje (A. Gobbi), El engobiao (E. Rovira) y esas dos verdaderas joyas instrumentales, modelos de interpretación y arreglo que son Puro apronte (D. Plateroti) e Independiente Club (A. Bardi), esta última una de las más bellas páginas de Bardi, que casi todos ignoran.

En cada versión de la orquesta de Alfredo Gobbi se encuentra siempre renovado motivo de atracción, por su rica gama de recursos rítmicos y armónicos.

Tanto en las notables recreaciones de antiguas e imperecederas páginas -“El incendio“, “Chuzas”, “Nueve puntos”, “La viruta”, “Pelele”, “La catrera“- tratadas siempre con escrupuloso respeto de su originario contenido, como en tas realizaciones de sus propios y musicalmente evolucionados tangos, “Orlando Goñi”, “El andariego”, “Camandulaje” (que contrariamente a lo que pudiera suponerse, compuso en el piano y no en el violín), se advierten los valores estéticos que predominan en la manera de interpretar de Alfredo Gobbi.

La importancia conferida a los ejecutantes solistas de su orquesta, le permitió a Alfredo Gobbi contar entre otros con instrumentistas tan calificados como César Zagnoli, Ernesto Romero, Lalo Benítez, Roberto Cicare, Osvaldo Tarantino (pianistas); Mario Demarco, Edelmiro D’Amario, Cayetano Cámara, Alberto Garralda, Tito Rodríguez, Eduardo Rovira, Osvaldo Piro (bandoneonistas); Juan José Fantín, Omar Sansone, Alcides Rossi, Ramón Dos Santos, Osvaldo Monteleone (contrabajistas), Antonio Blanco, Bernardo Germino, Hugo Baralis, Haroldo Gessaghi, Miguel Silvestre y Eduardo Salgado (violinistas).

Aquel artista cabal, aquel auténtico hombre de Buenos Aires, aquel bohemio sentimental y andariego, que fue Alfredo Gobbi -prematuramente desaparecido el 21 de mayo de 1965- plasmó con los rasgos inconfundibles de su descollante personalidad, una de las formas definitivas e inconmovibles del tango instrumental.

Originalmente publicado en la Revista Tango y Lunfardo, Nº 73, Chivilcoy 31 de marzo de 1992.

Link:

http://rapidshare.com/files/12022062/RBerdi_Alfredo_Gobbi-ColecionDeTemas.rar.html

16
Ene
07

En la Computadora: Que hay dentro de tu sistema?

Escrito por El Cowboy
http://www.freeto.com.ar/

SIW son las siglas de un programa llamado System Information for Windows.

Este utilitario realiza un análisis y diagnostico de la configuración del sistema. Es un programa de los denominados standalone, ya que no necesita instalarse, ni genera entradas en el registro de Windows, además puede correr desde un USB flash drive.

Una vez que lo ejecutamos nos da una detallada información sobre el sistema clasificada en 3 divisiones: Software, Hardware y Network.

SIW, entre otras cosas, nos da información sobre las propiedades y configuración del sistema, información detallada acerca de la CPU, motherboard, chipset, BIOS, PCI, AGP, dispositivos USB,ISA/Pnp, memoria, monitor, video card, discos, CD/DVD, dispositvos SCSI, S.M.A.R.T., puertos, tarjetas de red, impresora, sistema operativo, programas, hotfixes, procesos, servicios, usuarios, archivos abiertos en el momento de correr SIW, red y muchas otras cosas mas.

También trae pequeños procedimientos que nos dan información al instante como el uso de la CPU, memoria, tráfico de red, etc. Nos muestra las conexiones abiertas de una red , los codecs instalados y hasta nos permite ver las password que estan tapadas por asteriscos.

Corre en las siguientes plataformas: Microsoft Windows 98/Me/NT4/2000/XP/Server 2003/MCE/Windows Server 2003 x64/Windows XP x64/Vista.

Este software en Marzo del 2006 fué mencionado como uno de los 101 fabulosos freebies por la afamada revista de informática PC World

Definitivamente este es un programa a tener en cuenta al momento de conocer toda la informacion de un sistema, además y como esto fuera poco es un programa pequeño, rápido y muy fácil de usar

SIW: Para descarga (Free)

16
Ene
07

El Tango – Astor Piazzolla & Jorge Luis Borges – Edmundo Rivero y Luis Medina Castro – 1965 (Rem. 1998)

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Piazzolla y Borges

En 1965, Astor Piazzolla y Jorge Luis Borges se unieron para crear juntos “El tango”, un disco en el que participaron el Quinteto de Piazzolla, Edmundo Rivero y Medina Castro.

El disco incluyó varias milongas y tangos compuestos sobre poemas recientes del escritor argentino, en su mayoría publicados en su libro de poemas Para las seis cuerdas.

Se agregaron a la lista otros tres: “El Tango”, “Oda íntima a Buenos Aires” y “Alguien le dice al tango”, este último incluido en la primera edición de Para las seis cuerdas pero excluido en la segunda. Casi todos los poemas elegidos remiten a la imagen tan recurrente en Borges del cuchillero.

Se incluyó también una suite que Piazzolla había compuesto en 1960 inspirándose en su “Hombre de la esquina rosada” y que nunca había sido grabada.

En general las letras se ciñen al texto de los poemas publicados por Borges. En otras ocasiones, hay diferencias, todas ellas consentidas o decididas por Borges, puesto que el escritor estuvo presente durante las grabaciones y se dice que solía llamar al maestro Piazzolla en medio de la noche para comentarle cambios que se le habían ocurrido para algún verso.

La “Milonga de Jacinto Chiclana” publicada por Borges, por ejemplo, tiene tres estrofas que faltan en la versión musical del poema. Lo mismo ocurre con “Milonga de Don Nicanor Paredes”, que tiene cuatro estrofas más que la canción.

En “El Títere”, por el contrario, se agregó una anteúltima estrofa para la versión grabada con Piazzolla:
Ni la guardiana ni el grito
lo salvan al candidato
la muerte sabe señores
llegar con sumo recato.


—————————————

El Tango

Tracks:
El Tango (Piazzolla/Borges)Jacinto Chiclana (Piazzolla/Borges)
Alguien le dice al Tango (Piazzolla/Borges)
El titere (Piazzolla/Borges)
A Don Nicanor Paredes (Piazzolla/Borges)
Oda intima a Buenos Aires (Piazzolla/Borges)

El hombre de la esquina rosada: Aparicion de Rosendo (Piazzolla/Borges)
El hombre de la esquina rosada: Rosendo y La Lujanera (Piazzolla/Borges)
El hombre de la esquina rosada: Aparicion de Real (Piazzolla/Borges)
El hombre de la esquina rosada: Tango para Real y La Lujanera(Piazzolla/Borges)
El hombre de la esquina rosada: Milonga nocturna (Piazzolla/Borges)
El hombre de la esquina rosada: Bailongo (Piazzolla/Borges)
El hombre de la esquina rosada: Muerte de Real (Piazzolla/Borges)
El hombre de la esquina rosada: Epilogo (Piazzolla/Borges)

All compositions by Astor Piazzolla except where noted.

Group: Piazzolla, Astor/Borges, Jorge Luis
Musicians: Piazzolla (Astor) – bandoneon and directorRivero (Edmundo) – voice (singing)Medina Castro (Luis) – voice (poetry reading)Gosis (Jaime) – pianoLopez Ruiz (Oscar) – guitardi Fillippo (Roberto) – oboeZamek (Margarita) – harpYepes (Antonio) – tmbales and xilofonJacobson (Leo) – guiro and percussionAgri (Antonio) – first violinBaralis (Hugo) – second violinLalli (Mario) – violaBragato (Jose) – celloDiaz (Kicho) -bass

Label: Polydor/Polygram Country: Japan Catalog number: POCP 2623 Media: CD Year of release: 1998 Studio or Live: Studio Year of performance: 1965 Description: Style: Piazzolla/Ferrer and Other Works with Singers (1963-1972 and later)

Comments: This is finally the re-issue on CD of the 1965 LP that captured the collaboration between two greats, Astor Piazzolla composing music to texts by Jorge Luis Borges.

The music for “El hombre de la esquina rosada – Suite para recitante, canto, y doce instrumentos” had been written originally in 1960 while Piazzolla was in New York on an idea by Argentinian choreographer Ana Itelman, who also adapted texts taken from Borges’ “El hombre de la esquina rosada” for this recording.

Link:

http://rapidshare.com/files/11927540/RBerdi_El_Tango-Edmundo_Rivero___L.Medina_Castro-JoseL.Borges-AstorPiazzolla.rar.html

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