01
may
07

Osvaldo Fresedo con Roberto Ray – Tangos y …….

Osvaldo Fresedo con Roberto Ray

Roberto Ray

Por Gaspar Astarita
Publicado en la revista “Tango y Lunfardo” Nº 33, Chivilcoy, 17 de enero de 1988.
http://www.todotango.com/spanish/creadores/rray.asp

Cantor
(21 de diciembre de 1912 – el 23 de septiembre de 1960)
Nombre verdadero: Roberto Raimondo

A fines de la década del veinte comienza a cobrar importancia la inclusión del cantor en las orquestas de tango.
Son primeramente, los estribillistas -así llamados porque en esa época cantaban únicamente el estribillo de la obra-, los que empiezan a ganar posiciones en las carteleras orquestales.

Poco a poco, y debido al favor que les fue concediendo el público y la proliferación de tangos con letra, la radiofonía, las empresas grabadoras, los concursos, ese estribillista -convertido ahora en vocalista de orquesta, ya que se le concede la oportunidad de interpretar la letra en casi toda su extensión-, se afirma como elemento protagónico en el conjunto.

Concluyendo los años treinta y en la década del cuarenta, ese protagonismo alcanzarla su apogeo, logrando al mismo tiempo el tango-canción su época de mayor esplendor.

En la mayoría de los conjuntos surgieron voces que se identificaron plenamente, y. para siempre, con el estilo y los propósitos del director, contribuyendo a crear una definitiva personalidad interpretativa en cada caso:
Fiorentino con Troilo, Ángel Vargas con D’Agostino, Echagüe con D’Arienzo, Ernesto Famá con Canaro, Juan Carlos Miranda con Lucio Demare, Raúl Berón con Caló -por nombrar sólo algunos binomios-, quedaron estrechamente asociados al éxito de cada una de esas orquestas y fueron en gran parte el motivo de su perdurabilidad en el recuerdo y el cariño del público.

Hubo en esas felices alianzas un recíproco y afortunado ajuste de sensibilidad y de intenciones para desarrollar cada tema, que sus interpretaciones se han perpetuado como verdaderos modelos de afinidad artística dentro de la historia del tango.

Y en la lista de esos binomios que alcanzaron una perfecta conciliación en cuanto a acentos, divisiones, modos, temperamento y matices para expresar un tango, uno que ha adquirido rango de arquetipo es el que formaron la voz de Roberto Ray y la orquesta de Osvaldo Fresedo.

Todo el refinamiento expresivo de ese conjunto no habría de encontrar mejor respuesta vocal que la de este muchacho que había nacido en la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de San Cristóbal, el 21 de diciembre de 1912, y habría de morir, joven aún, en la misma Capital, el 23 de septiembre de 1960 (su verdadero nombre era Roberto Raimondo).

Y esta afirmación no pretende hacer comparaciones cualitativas, con respecto a los otros vocalistas del compositor de “Vida mía“, sino que quiere señalar que con su incorporación a la agrupación de Fresedo, en 1931, inauguró Roberto Ray los presupuestos estilísticos del canto para ésta -dicción, timbre, repertorio. exquisitez y acentos sin empaques arrabaleros-, que serían luego la constante vocal fresediana a través de todos los cantores que después de Ray desfilaron por esa orquesta.

El canto de Roberto Ray marcó todo una jerarquizada modalidad de interpretación vocal en el tango.
Escuchando su discografía con Fresedo -comenzó en 1931 en el sello Brunswick, continuó en Víctor de 1933 a 1939, oportunidad de su desvinculación para aquella circunstancial experiencia directriz Rizzuti-Ray, volviendo a Fresedo en 1948-, se advierte, de entrada nomás, una ligera pero inequívoca similitud con la voz de Ignacio Corsini.

Tenor de timbre más bien agudo, de emisión marcadamente nasal pero sumamente expresivo, de distinguida dicción, “se floreó” recreando el impecable repertorio de su director, en cuya orquesta dejó verdaderas joyas interpretativas: “Sollozos”, “Aromas”. “Vida mía“, “Niebla del Riachuelo“, “Como aquella princesa”, “Recuerdos de bohemia”, son, en una apretadísima síntesis, un ejemplo de todo el señorío artístico que la dupla Fresedo-Ray incorporó a la historia del tango.

Ejemplo que no desdeña a los otros cantores del conjunto, pero que marca la adopción de un refinado e inconfundible estilo.
Porque Roberto Ray, sin ninguna duda, rotuló “La voz” de Fresedo.

———

Translation

Singer
(December 21, 1912 – September 23, 1960)
True name: Roberto Raimondo

In the late twenties the inclusion of a singer in the tango orchestras begins to be important. The “estribillistas” (refrain singers) -so called because at that time they only sang the refrain of the piece- are those who first begin to achieve outstanding places in the orchestra advertisements.
Little by little, and because of the public preference they were achieving and the appearance of a great number of tangos with lyrics, radios, recording companies, and contests, that refrain singer -now turned into an orchestra vocalist, because he is given the chance to interpret nearly the whole lyric-, is strengthened as an outstanding element in the group.
In the late thirties and in the forties, that role would reach its highest peak, while at the same time the tangos with lyrics would find its period of greatest splendor.
In a great number of outfits there sprang up voices that fully identified themselves with the style and the intentions of the leader, helping to create a definitive interpretative personality in each case:
Fiorentino with Troilo, Ángel Vargas with D’Agostino, Echagüe with D’Arienzo, Ernesto Famá with Canaro, Juan Carlos Miranda with Lucio Demare, Raúl Berón with Caló -just to name some associations-, they became closely linked to the success of each of those orchestras and they were mainly responsible for their permanence in the memory and love of people.
In those happy alliances there was a reciprocal and lucky synchronization of sensitivity and intentions to develop each subject, so that their interpretations have remained as true models of artistic affinity in the history of tango.
And in the list of those associations that reached a perfect balance as for accentuations, divisions, ways, temper and nuances to express tango, one that has achieved archetypal rank is the one that the voice of Roberto Ray and the
Osvaldo Fresedo orchestra formed. All the expressive finesse of that outfit would not find a better vocal response than Ray´s. This young man was born in the city of Buenos Aires, in the neighborhood of San Cristóbal, on December 21, 1912, and was to die, when he was still young, in the same city, on September 23, 1960 (his true name was Roberto Raimondo).
And this statement does not pretend to make qualitative comparisons with the other vocalists who worked for the composer of “
Vida mía“, but it aims at pointing out that when he joined Fresedo‘s group in 1931, Roberto Ray was the first to establish the standards of style for the singers in the orchestra -diction, timbre, repertory, finesse and emphasis deprived of the impudence of an outskirter-, that would be later the Fresedian constant vocal feature in all the singers that after Ray passed through the ranks of that orchestra.
Roberto Ray’s singing established a style of high quality in the vocal interpretation of tango. Listening to his recordings with
Fresedo -he started in 1931 in the Brunswick label, continued in Victor from 1933 to 1939, when he split for a passing experience as leader in the team Rizzuti-Ray, returning to Fresedo in 1948- is evidenced, right from the start, a slight but unequivocal similitude with Ignacio Corsini‘s voice.
Tenor of a somewhat high range, of a marked nasal emission but highly expressive, of distinguished diction, he was “showcased” recreating the impeccable repertoire of his leader, in whose orchestra he produced true gems of interpretation: “Sollozos”, “Aromas”, “
Vida mía“, “Niebla del Riachuelo“, “Como aquella princesa”, “Recuerdos de bohemia”, they are, in an abridged summary, an example of all the artistry that the team Fresedo-Ray introduced to the history of tango.
An example that does not look down on the other singers of the outfit, but which indicates the adoption of a refined and unmistakable style. Because Roberto Ray, undoubtedly, labeled “the voice” for Fresedo.

———–

Temas:

01. El Último Rodeo.mp3

02. Colibriyo.mp3

03. Rumba En Swing.mp3

04. Amor.mp3

05. Contigo Quiero Ir.mp3

06. Como Aquella Princesa.mp3

07. En La Noria.mp3

08. Adiós Para Siempre.mp3

09. Ha-Cha-Cha.mp3

10. Araca La Cana.mp3

11. Señorita Carmencita.mp3

12. El Once.mp3

13. Lamento Borincano.mp3

14. Canto De Amor.mp3

Link:

http://rapidshare.com/files/28829323/RBerdi_O.Fresedo-CantaRRay.rar

Osvaldo Fresedo – En FM Tango

http://rapidshare.com/files/18652303/RBerdi_Osvaldo_Fresedo-EnFMTango-1950.rar.html

.

About these ads

0 Responses to “Osvaldo Fresedo con Roberto Ray – Tangos y …….”



  1. Dejar un comentario

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Publicaciones

Archivo Blog

Blog Stats-desde 10-08-2008

  • 745,175 hits

Desde 20-08-2008

https://musicarberdi.wordpress.com/2008/08/01/tango-rberdi-el-diario-2tango-rberdi-el-diario-2/


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: